Atlético Tucumán ajusta los últimos detalles de cara al encuentro clave frente a Instituto, por la sexta fecha interzonal del torneo Apertura. A esta hora, es cierto, los retoques son más anímicos que técnicos: alguna charla final y los últimos movimientos precompetitivos para que el plantel entre “enchufado” al Monumental "Presidente Perón", desde las 20.
El “Decano” concentra en el hotel Orfeo Suites, en la localidad de Salsipuedes, a unos cuarenta minutos de la capital cordobesa. No se trata de un hospedaje cualquiera: es un predio de alto rendimiento donde la delegación pasará la semana alojada en instalaciones que incluyen gimnasio, piscina, un amplio comedor y una cancha de fútbol de primer nivel, escenario en el que el plantel preparó el duelo frente a la “Gloria” y también se entrenará pensando en la séptima fecha ante Belgrano, este martes.
Ayer, el equipo trabajó en doble turno. Por la mañana realizó ejercicios en el gimnasio; luego del almuerzo, el plantel volvió a ser citado por la tarde para completar la puesta a punto. A las 18 se entrenó en el predio, donde el cuerpo técnico ajustó los últimos detalles tácticos, evaluó la condición física de algunos futbolistas y ensayó pelota parada. Tras la práctica, los jugadores cenaron cerca de las 21 con la consigna clara: descanso temprano para el compromiso de hoy.
El clima interno se percibe positivo. La goleada frente a Estudiantes de Río Cuarto trajo alivio y, sobre todo, confianza para un plantel que, aun sin resultados en las fechas anteriores, sostenía que el camino era el correcto. Hay concentración, sí, pero también sonrisas y bromas: señales de un vestuario que se descomprimió y volvió a soltarse.
Esta noche, en Alta Córdoba, Atlético buscará ratificar ese envión anímico conseguido hace apenas unos días. Existe la ambición de cortar la racha adversa como visitante (que ya supera el año) y también la conciencia de que sumar será clave pensando en lo que viene: Belgrano el jueves y luego la seguidilla frente a Racing y River.
En la previa, el aire huele a expectativa. El “Decano” confía en que esas buenas sensaciones se traduzcan en juego y contundencia cuando el silbato suene en el "Presidente Perón".